Tipos de té

12 Té blanco

El más popular es el conocido como Pai Mu Tan o Bai Mu Dan.  Originario de la provincia de Fujian, China, y de Sri Lanka. Se produce en pequeñas cantidades. Las yemas nuevas se recolectan antes de abrirse,  al comienzo da la primavera; se dejan marchitar y se desecan. De las yemas plateadas se obtiene una infusión pálida; de ahí su denominación de té blanco.

Té verde

Es el té en su estado original, sin fermentar. El método tradicional chino consiste en extender una capa fina de hojas verdes frescas, sobre bandejas de bambú y se dejan expuestas a la luz solar, o al aire tibio, durante una o dos horas. Entonces se colocan las hojas, poco a poco, en recipientes de hierro calientes y se remueven rápidamente con las manos, a fin de que se humedezcan, se ablanden y comience así la evaporación de la humedad natural. Al cabo de 4 o 5 minutos, se forman bolas con las hojas, sobre mesas de bambú. De nuevo se colocan, las bolas de té, en recipientes caliente, moviéndolas con rapidez, antes de enrollarlas una segunda vez o dejarlas secar. Una o dos horas después, las hojas presentan su aspecto definitivo, de color verde apagado.

Té oolong

El té oolong es un té semifermentado que se elabora principalmente en China y en Taiwan, estos últimos conocidos como tés de Formosa. En China se elaboran inmediatamente después de la recolección. Primero se marchitan a la luz del sol. Después se agitan en cestas de bambú, a fin de romper un poco los bordes de las hojas. A continuación se extiende para su secado, hasta que la superficie de la hoja se torna amarillenta. Al reaccionar las sustancias químicas de la hoja con el oxígeno, los bordes se vuelven rojizos. Este proceso de fermentación se obtiene al cabo de unas 2 horas.  Los procesos de fermentación de los oolongs de  Formosa son más largos, por lo que resultan más negros que los de China, dando una infusión más oscura y consistente. El  Pouchong  es una variedad menos fermentada, que se utiliza cono base para la elaboración de los tés de jazmín y otros tés aromatizados.

Té negro

Aunque los métodos de elaboración del té negro, pueden diferir considerablemente según la región productora,  siempre incluye cuatro pasos fundamentales: marchitamiento, enrollado, fermentación y secado.
Las hojas recolectadas se extienden y se dejan marchitar, hasta que resultan suficientemente flexibles para enrollarlas sin romperlas. A continuación, se enrolla la hoja para que libere las sustancias químicas que determinarán el color y el aroma final. Seguidamente, se extiende la hoja en un ambiente húmedo y fresco, durante 3 o 4 horas, reaccionando con el oxigeno,  lo que le da a las hojas ese tono cobrizo. Por último, se secan para detener el proceso natural de fermentación.

Té rojo o Pu Erh.

El té rojo es originario de la provincia china de Yunnan, famosa por la calidad de sus tés. En realidad se trata de una variedad de té verde, al que se somete a un proceso de fermentación especial, adquiriendo un aspecto y sabor terroso.  Estos tés suelen presentarse envejecidos de hasta 50 años, como si de extraordinarios vinos se tratase.

Té descafeinado.

Es el té verde, negro o semifermentado, desprovisto de la mayor parte de su cafeína.

Té rojo Rooibos, Rooibosch o Rooitea.

El llamado té “Rooibos” aspalathus linearis (o “arbusto rojo”) se cultiva únicamente en el sur de África. Los sudafricanos consideran el té de Rooibos su bebida nacional. También se utilizan nombres como Redbush-, Rotbuschsie-, Redbos- o Koopmans-Tea. Esta bebida, que tiene ciertas similitudes con el té, aunque con la gran diferencia de que no contiene cafeína,  posee hojas muy pequeñas, aciculares, pardo-rojizas, y su aromático perfume y sabor son suaves y agradables. Rooibos se ofrece tanto puro como en muchas variantes aromatizadas.